
Mons. Parzinger dejó atrás dos meses de hospitalización en Santiago y una rutina de tres hemodiálisis semanales durante 8 meses y de diálesis peritoneal cada seis horas por tres meses.
El prelado, quien este domingo entregó el obispado de La Araucanía a monseñor Francisco Javier Stegmeier, recordó que suspendió las sesiones de diálisis hace seis semanas y aseguró que ahora se siente bien.
Exámenes de laboratorio, según su médico tratante, el nefrólogo Luis Castillo, indican que los riñones de monseñor Parzinger se recuperaron.
“Es un caso clínico muy infrecuente. Desde el punto de vista de la medicina, la reversibilidad de la función de los riñones era cercana a cero. Sin embargo, él tuvo una recuperación sorprendente”, explicó el médico.
“Es un milagro que ha obrado en mí. Es el poder de la oración. Lo atribuyo a un siervo de Dios llamado George Finet, a quien me encomendé hace un año, cuando sus hermanos me pidieron que elevara a él mis plegarias”, enfatiza el obispo. Alude al sacerdote francés, fallecido en 1990, que fundó los “Foyers de Charité” o casas de retiro silencioso en 1936. Está en proceso de beatificación, y monseñor Parzinger aportará su testimonio.
Fuente http://www.gaudiumpress.org/